Wiki Antología Poética
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La Generación del 50 es un grupo de poetas que, partiendo del realismo social y la crítica a los aspectos más sórdidos de la vida política y social de la España de la postguerra, acentúa el carácter de experiencia sentimental de la poesía reivindica plenamente su lado estético, su condición de arte de lo humano.

Historia[]

La "Generación del 50" o "Promoción del 55" es la de los llamados "niños de la guerra". Su poesía mantiene una línea reivindicativa heredada de la poesía social, pero no cae en los coloquialismos y prosaísmos de esa corriente, y su crítica a la sociedad del momento es más sutil, irónica y distanciada. No obstante, su compromiso ético con los que más sufren también es indudable.

Cuando el régimen franquista se consolidó internacionalmente

Un aspecto de su trayectoria y formación que cabe destacar es que no son tanto los poetas "de la posguerra" como sí fueron los miembros de la poesía social, sino los "de la dictadura". Su oposición interna al régimen será un elemento clave en este sentido, aunque casi siempre desde una posición intelectual más que como activistas políticos.

Entre los más destacados miembros de esta generación figuran José Manuel Caballero Bonald, el también narrador Rafael Sánchez Ferlosio, José Hierro, (hay quienes lo sitúan más bien en el periodo anterior), Ángel González, Jaime Gil de Biedma o Carlos Barral entre muchos otros. Especialmente destacado en este grupo es el conjunto de autores que formaron la llamada Escuela de Barcelona, dado que fue en esta ciudad donde vivieron de forma temporal o permanente varios de ellos.

Estética[]

Los nuevos poetas se preocupan por el lenguaje lírico, lo cuidan y meditan a menudo sobre él, pero al margen también de una visión clasicista o academicista de éste. Recuperan nuevos temas para la poesía, temas filosóficos y existenciales sobre todo, y tal vez la característica más destacada del grupo sea su apuesta por un lenguaje intimista y personal que los entronca con la herencia romántica de Bécquer y Rosalía de Castro.

Lo excepcional de este grupo es que recuperan la calidad literaria perdida tras la guerra, con la masacre sufrida por la Generación del 27, de la que son herederos directos. No obstante, siendo una nueva generación, crean nuevas voces e incorporan rasgos de las tradiciones poéticas europeas más conocidas para los escritores hispánicos: sobre todo la inglesa y la francesa.

El intimismo del grupo es heredero de poetas como Gustavo Adolfo Bécquer, de gran parte los poetas de la Generación del 27 como Cernuda y sobre todo de Antonio Machado. Son muchas las conexiones entre ambas poesías. Un muy buen exponente del grupo es José Hierro, que evoluciona desde los postulados de la poesía social hacia temas de tipo más universal.

Gil de Biedma: No volveré a ser joven[]

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.


Versiones musicadas del poema en el web El canon literario.

Comentario[]

Es un poema breve formado por tres estrofas de cuatro versos cada una, formado por versos endecasílabos y heptasílabos con rima asonante, distinta en cada estrofa. Cuenta una brevísima historia vital en torno a la metáfora shakespiriana de la vida como teatro.

Se trata de un poema reflexivo que contempla desde la madurez el paso de la vida y las modificaciones que se va n produciendo a medida que las ilusiones de la juventud se van perdiendo . Los últimos versos son conclusivos y casi trágicos, pues nos remiten al pesimismo del título: el irreversible paso del tiempo. Expresa esa conciencia herida por la pérdida de la juventud, irrecuperable, y plantea una reflexión sobre las distintas etapas de la vida y la mentalidad con que las solemos encarar: optimistas en la juventud, pesimistas en la senectud.

De este modo se contraponen dos posiciones o actidudes que son las que suelen caracterizar al ser humano en relación con el vivir y su papel en el mundo:

a) la propia de los jóvenes -egocéntrica, ilusa, inocente, cuando uno se siente protagonistay centro del mundo, con ambición y confianza en las propias posibilidades.

b) la que caracteriza a la madurez, con el contraste entre lo soñado y lo logrado, pero con el premio de la lucidez. Lucidez con respecto a la engañosa conciencia del tiempo, lucidez respecto a la falta de importancia de la propia existencia en vez de contemplar la vida egocéntricamente. Aquí se ve la vida como una pura sucesión de vidas humanas más o menos insignificantes (la vida es algo que consiste en pasar) . Con esta perspectiva envejecer y morir se agigantan como si fueran los únicos verbos relevantes. Y es que el sentido de la vida no es solo envejecer, porque morir ahora ya no es un marco abstracto, algo que está lejos, algo que les pasa a los otros, sino que es algo que le ocurre a quien habla y que está cercano

Todo esto se expresa con un lenguaje coloquial, directo, en primera persona, y con toda la ironía y distanciamiento posibles respecto a sí mismo.

Multimedia[]

Video de Emiliano Valdeolivas recitando el poema de Gil de Biedma: "No volveré a ser joven".

http://www.youtube.com/watch?v=YPhWJhH8rXI

Otro autor del 50 es Ángel González. En este video podemos ver uno de sus grandes poemas como es "Para que yo me llame Ángel González"

http://www.youtube.com/watch?v=nWU_r0UN7bo

Enlaces de interés[]

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